martes, 9 de octubre de 2007

Un hijo

Tal vez se ha dicho mucho de un hijo,
pero cuando se tiene uno, se Tiene,
se vuelve a nacer y pareciera que uno
regresa a ser niño,
y te conviertes en el hijo de tu hijo,
uno empieza a aprender,
como desde un principio,
desde otro punto de vista,
pues claro,
ya no te cagas en el pañal,
si no que te preguntas cuando aprenderemos a enseñarlo a hacer en otro lugar.

Y es como si tomaramos un momento de nuestra vida
y le pidieramos ser como ella,
dar vida,
y empezamos a preguntarnos:
¡qué Don tan grande vida que me has dado!
¿Cómo entender que viviendo demos vida? y ¿cómo dando vida tenemos más vida?

Y por dentro uno sabe,
pero sabe con ese menester de felicidad de canto,
por eso es que uno arrulla a su hijo,
no para dormirlo,
sino para saber que lo está durmiendo y alegrarse de eso.

Hijo,
que bueno ha sido esperarte,
mejor aún recostarte en mi pecho,
y saber que todos los lugares comunes contigo
se empiezan a cumplir conmigo,
y saber que todas las particularidades entre nosotros
se empiezan a dar desde que naces,
y saber que hay cosas que no se saben y que serán vida de nuestras vidas.

martes, 12 de junio de 2007

La Felicidad

Con todo este lío que ha pasado en Venezuela, creo que lo mejor que me ha podido pasar es sentarme a esperar a mi odontologa para que me hiciera una limpieza y ponerme a leer tranquilamente la revista Sala de Espera y conseguirme con un artículo acerca de la felicidad. Para no repetir lo que dicen les dejo el link:

la-felicidad-tras-los-origenes-de-vanuatu

Esto me recuerda mucho a cuando estaba en la universidad y uno conversaba mucho de para qué uno vivia y cosas por el estilo. Y entre tanta discutidera siempre salia una respuesta muy sencilla: para ser feliz.

OOOh y luego la charla irremediable de qué era la felicidad. Bueno, allí está un artículo que muestra eso. De hecho hace un tiempo leí en el universal que junto a Colombía estaba Venezuela como unos de los países más felices del mundo, y la explicación era que en Venezuela se hace vida familiar. Cosa que aunque estémos pelando b... digo el cable, siempre el compartir entre familia hace más feliz la vida de uno.

Entonces, y de todos estos párrafos me queda una reflexión sobre qué es vivir, y como siempre es ser feliz, con lo que se tiene, con lo que se ama, con vivir en cada rincón, con compartir unas tertulias con los panas, con esperar un hijo, con hacer lo mejor que uno puede hacer. Realmente, a pesar de todo lo que pasa afuera, estoy contento y feliz en estos momentos y quiero compartir un poco de esta felicidad con ustedes para ver si es contagiosa.

Un abrazo.

viernes, 8 de junio de 2007

Algún centro en el lío de país que tenemos

Estos días son fuertes por estos lares (Venezuela) y viendo todo lo que se ha formado por RCTV, que indistintamente lo que piense uno, es de menor importancia que muchas cosas que pasan en Venezuela. Esto es de parte y parte. Puede ser una vía por la que todo sale, y eso hay que respetar, esta Venezuela no es actualmente la bella Venezuela que queremos.

Poner a mi parecer a una televisora TVes en donde se muestran pajaritos y desafios todos terrenos y demás cosas bonitas, no me parece. El mismo cuento de matrix, pastillita azul o roja. Es preferible una que muestre una cruda realidad.

Por ejemplo, hoy veníamos por la autopista y mi esposa vió a un chamo pasando al barrio con una 9mm. Por Caricuao donde yo vivo la droga pasa a diestra y siniestra. Van desapareciendo alimentos del país y se importa más. Hay más plata porque hay más petroleo, pero no hay más progreso. No hay mejor transporte, se pelea por un plan pico y placa que quiere hacer algo por equivocado que esté. Los fiscales en vez de poner multas te bajan de la mula. Todo esto ha sido así y a mi parecer ha crecido más. Uno pone de su parte, pero si los tribunales están explotados, las carceles llenas y solo hay para poner MegaMercales en la Bolívar que va a hacer uno? Seguir el mismo rumbo.

Entonces a quién preferir? Al Imperialismo que dice todo esto y más o al dejar que nos pinten todo bonito? Igual lo tenemos en la calle.

A ambos bandos hay que decirles, no se paren, no paren en reclamar, luego de la libertad de expresión o incluso en paralelo, hay que protestar por la inseguridad, por la economía, por una mejor forma de vida, por la educación que queremos darle a nuestros hijos. Eso es algo común. Disculpenme si yo creo algo que va en contra de otro ideales, pero realmente hasta ahorita creo que puedo pensar por mi propia cuenta aunque esté errado, esa es mi filosofía, sea buena o sea mala.

Saludos.

jueves, 7 de junio de 2007

El mismo senado, nada ha cambiado, tranquilos.

Qué lastima que en lugar de entendimiento, el senado, el que debería de ser el velador de la democracia sea precisamente el que crea callejones sin salida. Es para lo único que ha servidor, como mano aplastante de Chávez, quién como Dios (griego, claro está), no osa tocar a los humildes humanos.

Esto es lo que me queda luego de la intervención estudiantil en el Senado Venezolano. En lugar de buscar la reconciliación, ponen un muro de fusilamiento, ponen un seudo-debate democrático, para aplastar en su propio terreno a unos estudiantes y luego asimilarlos con el imperialismo (Rice) huyendo.

Es de una pésima conducta que con la consigna de "que el gobierno va a caer" se haya satanizado las marchas que lograron otro rumbo, que pudieron darse cuenta que no era por allá y de paso fue, rápido dicho cambio. Yo elogié en un momento a Chávez cuando de ser golpista consiguió el rumbo democrático, porque ese el camino. Igual, el camino que muestran los estudiantes es el de ahora.

Pero ahora con la forma de actuar de hoy pienso lo siguiente:

"Ahora sí creo que tenemos un senado plural entonces. Creo que ahora sí me siento identificado con ellos, y mejor aún me siento demasiado orgulloso de que estén peleando contra el imperialismo, siento que este es el mejor país del mundo y que no hay ningún tipo de problemas. ¡Qué maravillosa es Venezuela!

"Siempre es la misma vaina, el imperio contraataca, que verga, he vivido toda mi vida en Venezuela, casi 34 años, y hasta ahora me vengo a enterar que soy imperialista, no soy Venezolano de sepa, ¿Será que soy Caraqueño? Hasta estoy llegando a pensar, con todo esto, que ni siquiera quiero a Venezuela, nunca me había querido ir, pero ahora debe ser por eso que me quiero ir, debe ser que nunca he querido a Venezuela, a estás costas, a las empanadas de Mochima, a la empresa que estoy intentando hacer. Nada de esto vale.

"La misma vaina, ¿no? Si no es por Isaías ayer, creo que diría que vivo en otro país, pero eso también puede ser una ilusión revolucionaria, qué lastima que no me gusta la música llanera, es tan sabrosa levantarse en la mañana y escucharla."